Desaparecer de Internet

Derten, Ciberseguridad. 28/06/2018

El Derecho al Olvido

¿Qué sucede con los perfiles en las redes sociales cuando fallece una persona? ¿Qué ocurre con su correo electrónico personal? ¿Y con la información suya que se ha ido acumulando en el ciberespacio? Blogs, vídeos, comentarios… ¿Permanece indefinidamente “en las nubes”?.

En la actualidad, Internet es un registro de nuestra vida, tanto de la pública como de la privada, de la laboral y de la personal. Basta con una consulta en cualquier buscador o en una red social, y podemos encontrar abundante información sobre nosotros mismos.

Sin ser verdaderamente conscientes de ello, vamos acumulando registros a servicios o páginas web de los que luego, raramente hacemos uso. Darnos de alta nunca suele ser un problema, pero ¿realmente nos preocupamos en alguna ocasión de darnos de baja de estos servicios cuando ya no nos resultan de utilidad? Nombre, apellidos, dirección física, correo electrónico, fecha de nacimiento… nuestros datos quedan almacenados en servidores de servicios que, transcurridos unos años, ni recordamos habernos suscrito.

Y lo realmente importante es que, algunos de estos datos, pueden afectar a nuestra intimidad y/o privacidad. Pueden llegar a ocasionar problemas personales y profesionales, ya que son susceptibles de utilizarse con fines distintos para los que fueron publicados. En un mundo tecnológico como el que vivimos, nuestra reputación en Internet es fundamental. Un comentario negativo puede arruinar la más brillante de las trayectorias profesionales. Noticias como las de las fugas de datos que han sufrido, entre otros, Facebook, hace que nos cuestionemos el tipo y la cantidad de información personal que tenemos cada uno de nosotros “flotando” en la nube.

Todos estos, y otros muchos, son motivos suficientes por los cuales, en los últimos años, ha ido en aumento el número de personas que reclaman su derecho a desaparecer de internet. Cada vez hay más y más personas que desean eliminar el rastro digital que a lo largo de su vida se ha ido acumulando en el mundo virtual.

El Artículo 18.4 de la Constitución Española refleja que:

  • “La Ley limitará el uso de la informática para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos y el pleno ejercicio de sus derechos.”

Basándonos en el Derecho a la Privacidad, cualquier información se puede eliminar y evitar que aparezca en los buscadores.

Llegados a este punto, si todos estos argumentos te han hecho reflexionar acerca de la información personal que tienes flotando en el ciberespacio y has tomado la decisión de desaparecer de internet puedo darte algunos consejos para conseguirlo. Es importante que seas consciente de las implicaciones que conlleva esta decisión.

  • La mayor parte del camino que vamos a recorrer no se puede deshacer. No hay vuelta atrás. Es un camino único de ida. Esto significa que perderás información, renunciarás a cualquier presencia comercial que hayas desarrollado en internet, perderás tus cuentas e incluso perderás la oportunidad de reiniciarlas o volver a darlas de alta con el mismo nombre.
  • Asume que hay cosas que no podrás borrar. Lo mejor es aceptar la realidad y seguir adelante. El proceso no es tan simple como debiera ser, y lo más seguro es que no puedas borrarte completamente. Aún así, puedes intentar minimizar tu presencia Online.
  • Algunos sites usan técnicas de “chantaje emocional” para intentar que no abandones sus servicios. Mensajes del tipo "todos tus amigos te echarán de menos" están orientados a hacerte dudar, y en última instancia, a que retrases tu decisión. Un sitio web no quiere perder tu patrocino.
  • Si estás dudando, consigue fotos de tus amigos de tu vida real, ponlos en tu escritorio, y luego presiona la tecla de borrar. Llama a tus amigos reales para tomarte algo con ellos y cuéntales lo que acabas de conseguir. Pronto lo habrás superado.
  • Algunos webmasters intentarán defenderse argumentando su derecho de mantener la información pública al alcance de todos. Cuando trates con ellos, sé amable y explícales el porqué quieres eliminar tus datos. Es posible que te tengan en cuenta y lo hagan. Sé persistente, es un camino largo. Si lo consideras oportuno, busca la ayuda de alguna organización defensora de la privacidad. Y si tus necesidades son realmente importantes, contrata servicios profesionales o un abogado especializado.

… Y ahora es el momento de pasar de las palabras a los hechos.

I.  Eliminar Cuentas.

Existen varias webs que permiten buscar a lo largo y ancho de internet cualquier lugar donde hayas podido tener una cuenta o un perfil. Tienes acceso desde ellas y en algunos casos, hacen una valoración de la dificultad existente para darse de baja del servicio. 

Puedes ayudarte de “buscadores de identidad” para más tarde solicitar el “derecho al olvido” 

Unos ejemplos prácticos:

Google:

Google pone a nuestra disposición un formulario desde donde podremos solicitar la eliminación de nuestros registros.

Si lo que deseas es darte de baja de todos (o algunos) de los servicios de la compañía, debes ir al menú “Mi Cuenta”, desde allí accederás a “Eliminar tu cuenta o determinados servicios”. Puedes hacerlo desde este enlace.

Facebook:

Desde el menú de Configuración de tu perfil, accede al apartado General. Al final de todas las opciones ofrecidas, aparece el enlace desactivar cuenta. Al hacer clic en este enlace, se van sucediendo una serie de indicaciones que te ayudarán a completar el proceso. Aquí te dejo el enlace.

Twitter:

Accede a la configuración del perfil, dentro del apartado Cuenta, está el enlace Desactivar mi cuenta. Al igual que en Facebook, se iniciará un proceso que concluirá con la eliminación de nuestra cuenta. Desactivar la cuenta.

II.  Buscarnos en Buscadores.

Aunque existen otros muchos, los buscadores más recomendables para buscarnos son:

Busca elementos como el nombre, apellidos, alias o nicks que puedas tener, correos electrónicos, direcciones, números de teléfono… incluso amigos. Échale un poco de imaginación y piensa como pensabas hace unos años. Seguro que te llevarás alguna sorpresa.

Una vez halladas tus “nuevas cuentas” el proceso será similar a los anteriormente descritos: logearte y eliminar la cuenta.

OSINT (Open Source INTelligence), es un conjunto de técnicas gracias a las cuales, y utilizando diversas aplicaciones y servicios, se puede conseguir información de todo tipo desde Fuentes Abiertas (Buscadores, Redes Sociales, etc). Te aconsejo el curso gratuito de Ciberpatrulla. Te resultará muy útil para seguir tu propio rastro en el CiberEspacio.

¿Quieres aprender a obtener información de fuentes abiertas?

III.  Cambiar nombres en las cuentas imborrables.

Ya lo sabías desde el principio. La eliminación de tu huella digital, el borrado de TODOS tus datos te está resultando misión imposible. En esos casos en los que no es posible eliminar tu información personal, todavía queda una opción: Sustituir toda la información que se encuentra en el Site por otra nueva. Aunque no hayas podido hacer desaparecer esa parcela de tu vida de esa parte de la red, sí habrá quedado anonimizada. Te dejo un enlace que te ayudará a obtener “una nueva identidad”. 

Su identidad generada de forma aleatoria.

IV.  Servicios Profesionales.

Si todas estas indicaciones te resultan complicadas y farragosas, si has perdido la paciencia y empiezas a desmoralizarte, no tires la toalla todavía. Existen empresas dedicadas a eliminar datos personales en la red y su posterior mantenimiento. Sus costos rondan los 100-150 € y tienes la seguridad de que estás tratando con profesionales: 

V.  Neverending History.

Una vez más, te recuerdo que debes tener mucha paciencia durante este proceso. Tómatelo como una maratón. No esperes completarlo en un día.

Si se te hace duro aceptar que hay algunas cosas que no se pueden borrar permanentemente de Internet, deja pasar un tiempo y dentro de un mes (o de un año) Vuelve a intentarlo.

No olvides:

  • Darte de baja de las listas de distribución de correo electrónico.
  • Ponerte en contacto con los webmaster si es que hay informaciones que no puedas o sepas hacer desaparecer. Sé amable con ellos.
  • Solicitar a las empresas que se dedican a comprar y vender información de los usuarios que borren la información relativa a tu persona. * Recuerda pedir que borren tu información en las guías telefónicas online.
  • Elimina tus cuentas de correo electrónico.

Si consideras que los resultados que has obtenido no son los que deseabas, compara cómo estabas cuando iniciaste este proceso, y cómo estás ahora. Por muy poco que creas haber conseguido, ahora estás mejor: ha sido un gran triunfo.

Enhorabuena.